La casa
Antes de que se llene el salón
A las nueve y media es otro sitio. Nadie lo ve, y es una lástima.
2 de febrero de 2026
Vacío, el salón es todo techo y latón. Doce mesas bajas de mármol, terciopelo verde y una luz que no sube de tono desde que se abre la puerta hasta que se cierra.
Lleno, no levantas la vista ni una vez. Las dos cosas son ciertas; sólo una de las dos se fotografía.
La media hora antes de las diez
Se corta el hielo, salen del refrigerador los clarificados y los primeros cuatro discos de la noche se apoyan en el estante de la cabina. Nada de esa media hora se ve después, y todo eso decide cómo va la noche.
Es también el único rato en que el salón está lo bastante callado para oír el aire acondicionado. A las once ni sabrías que existe.
Por qué la luz no cambia
Un salón que se va aclarando conforme avanza la noche te está diciendo que te vayas. El nuestro no se mueve: el mismo tono a las diez que a las tres, para que nada del salón anuncie la hora salvo la gente que hay dentro.
House Primera vez
