EN ES

La casa

Una noche aquí, en cuatro horas

De diez a tres, contado con honestidad: cuándo está mejor la barra, cuándo arranca la pista y para qué es la última hora.

1 de marzo de 2026

La casa abre a las diez y cierra a las tres. Cinco horas, y no son intercambiables: dentro de cada una hay un salón distinto.

De diez a once · la hora de la barra

La hora más tranquila y, para mucha gente, la mejor. Catorce sitios en la barra, los primeros discos por debajo de los ciento diez tiempos y sitio de sobra para pedir por sensación y que la conversación se alargue.

Si es tu primera vez, ésta es la hora de llegar. El salón se lee mejor antes de llenarse.

De once a una · el giro

Se llenan las mesas, sube el tempo y en algún momento entre las once y media y las doce el salón deja de ser una barra y se convierte en una pista. Nadie lo anuncia. Es lo más satisfactorio que se ve desde detrás de la barra.

De una a tres · la pista

Discos más largos, menos palabras y quien se quedó está pegado a la cabina. En las noches largas la hora de cierre no se anuncia y la casa toca hasta que el salón dice que ya.

La cocina de todo esto: el volumen no pega saltos, la luz no cambia y no hay nada en el guion que te diga que la noche se acabó, salvo que la noche se acabe.

Primera vez Coctelería

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La mesa

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Sólo se muestran las noches en las que la casa abre. La dirección llega con la confirmación.

Anotado. Te escribimos en menos de un día con la confirmación y la dirección.

Maqueta: la petición no se envía a ningún sitio.